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Cicla: emprendimiento que busca aportar a la industria asociada a la manufactura avanzada

Cicla: emprendimiento que busca aportar a la industria asociada a la manufactura avanzada

Cicla: emprendimiento que busca aportar a la industria asociada a la manufactura avanzada

23.08.2018

Detrás de un emprendimiento hay una y mil historias que contar, y el caso de Cicla, ganador del Torneo TET Biobío no es una excepción. La felicidad y orgullo por lo alcanzado se nota en sus rostros, pero también el cansancio y esfuerzo por lograr sus metas.

En esta entrevista participaron tres de los cinco integrantes del grupo. Rogers Escalup, líder de Cicla y actual memorista de Ingeniería Civil Mecánica de la UdeC, Aníbal Bustos, memorista de Ingeniería Civil Mecánica UBB y Camila Tecas, Ingeniera Comercial UdeC. Los otros dos miembros, Aaron Delgado, Ingeniero Civil Químico UdeC y Betsy Delgado, abogada UdeC, no pudieron asistir a este encuentro por temas laborales.

Todos ellos tiene en común que se conocen hace más de 15 años, algunos vecinos y otros compañeros de básquetbol, deporte que siguen practicando hasta el día de hoy y que reconocen que no sólo les dio la oportunidad de crear lazos de amistad, sino que también herramientas que les han servido para enfrentar grandes desafíos.

¿Cómo parte este emprendimiento?

Rogers Escalup: “El año pasado realicé una pasantía en la Universidad de Maine, donde llegué a trabajar en el área de materiales compuestos y estructuras avanzadas, donde tenía que elegir un área para desarrollar. Lo conversé con mi profesor Carlos Medina con quien analizamos que se podía hacer, pensando que después podría continuarlo acá, y entonces elegí filamento para impresión 3D”.

¿Y por eso te inscribiste en el TET Biobío?

Rogers Escalup: “No, yo volví para seguir con mi investigación, pero con Aníbal siempre habíamos pensado en emprender, vimos esta invitación del TET y simplemente nos inscribimos”.

Aníbal Bustos: “Postulamos al TET Biobio con una idea totalmente distinta... era sobre un biodigestor para Essbio para que a través del material fecal generar electricidad, pero después vimos que era mucho más complejo, y había muchas más barreras de entradas en el mercado y ahí saltó Rogers con su idea”

Rogers Escalup: “En el TET Biobio las empresas presentaron problemas, y una de ellas era el uso de los desechos plásticos que no saben qué hacer con ellos, yo dije: trabajé con desechos plásticos mezclados con material orgánico para fabricar filamentos para impresoras 3D en base a materiales compuestos, por qué no hacerlo acá”.

Cicla, el primer paso

Y así fue como partió Cicla. Estos amigos analizaron el mercado y se dieron cuenta que era rentable, porque en Chile nadie lo está haciendo, sólo se importa. “Era una buena idea, y nosotros que no teníamos conocimiento del área finanzas, decidimos agregar a Camila”, contó el líder.

Y ingresó de Camila Tecas al equipo también tuvo su historia. “Como con Rogers somos amigos hace años, siempre iba a mi casa y me iba contando del emprendimiento, yo lo ayudaba, le daba mi opinión, lo ponía en contacto con profesores de mi facultad, hasta que un día me llama y me dice: te puse en el proyecto así que si te llaman tienes que decir que sí, a lo que yo dije, ok”, explicó la Ingeniera Comercial, quien vivió el proceso desde fuera y ahora lo está experimentado como parte del equipo.

“Después necesitábamos la parte química, porque nosotros los dos mecánicos, somos igual de áreas distintas. Aníbal se dedica más a procesos de fabricación, y mantenimiento y yo al área de materiales compuestos. Y el Aaron, también amigo, aceptó la invitación y él ve la parte química, el proceso interno y empezó a funcionar bien”, contó Rogers. Sin embargo, a veces, las empresas creadas con amigos muchas veces “se pierde la empresa y el amigo”, por lo que deciden incorporar a la última integrante del equipo, a Betsy Bustos, abogada, para que todo quede legalmente claro y separar el negocio de la amistad.

Rogers Escalup nos cuenta que el mundo de la impresión 3D va avanzado en forma exponencial. “Y hay una responsabilidad social que nos golpea por el área del reciclaje, e intentamos mezclar ambas, pero hay que segmentar los plásticos. No se puede hacer este tipo de filamentos con cualquier plástico. Nosotros utilizamos las tapas de botellas, aunque también se podría hacer con el cuerpo de las botellas, también queremos probar con ABS”.

El material reciclado se mezcla con aserrín pulverizado que les entrega Masisa en forma gratuita, “porque es un problema para las empresas”. Este proceso es clave, ya que el polipropileno (plástico) no puede ser utilizado en forma directa para impresión 3D, entonces al agregar el material orgánico se genera esa característica que hace posible su utilización para estas impresoras.

Una de las fortalezas del producto que ellos están fabricando es la ingeniería que han puesto en su fabricación, pues el material posee propiedades mecánicas probadas por la ASTM (American Society for Testing and Materials) que es una reconocida norma internacional de evaluación de propiedades mecánicas de materiales. “Con ello vimos resistencia, tracción compresión, corte, impacto, propiedades mecánicas en distintos márgenes y así supimos que era un muy buen producto, funcional y que compita con lo que hoy hay en el mercado”, explicó Rogers Escalup.

También, como agrega Aníbal Bustos, fueron capaces de incorporarle otras propiedades que no posee la competencia y que lo hace resiste al calor, a la fatiga, al agua y posee mayor suavidad en las terminaciones y, por supuesto, amigable al medioambiente.

Durante su participación en el TET Biobío fueron apoyados por IncubaUdeC, los talleres de Gearbox y docentes de la Facultad de Ingeniería UdeC. Se destaca además que en Inacap, parte de los organizadores de este torneo, han encontrado un gran aliado, ya que les han facilitan el espacio y la maquinaria para que puedan trabajar.

Ahora, Cicla está en la etapa de postulación de fondos públicos y búsqueda de financiamiento que les permita constituir la empresa. “Queremos formar la empresa, dejarla establecida y que la fabricación de filamentos para impresora 3D sea como la entrada al mundo empresarial, al mundo industrial asociado a la manufactura avanzada y empezar a escalar esto. No sólo impresión 3D, que si bien es un mercado emergente y con harto potencial, ampliarnos a otros usos del plástico, principalmente asociados a los materiales compuestos que es lo que nos gusta, y fabricar pilares, hélices de barcos, moldes, etc.”, contó Escalup.

¿Qué consejo darías a otros compañeros o estudiantes de ingeniería?

Roberts Escalup: “Yo sentía que era una persona común, y tenía compañeros que sabían lo mismo que yo, algunos un poquito más otros un poquito menos, entonces, en ese punto uno se siente normal, como del grupo, pero eso pasa porque te estas relacionando con gente que vive y estudia lo mismo que tú... y hasta que no sales al mundo real, a hablar con otros profesionales, no dimensionas todo el conocimiento que has adquirido en estos 5 o 6 años de universidad y ahí es donde es necesario creerse el cuento, y empezar a materializar lo que uno quiere hacer y es un buen momento para pegarse ese salto estando aún en la universidad”.

Camila Tecas: “Que las personas se motiven porque nosotros no hemos invertido dinero en el emprendimiento y ese es un gran temor, la verdad es que hay muchos concursos que se pueden ganar y simplemente intentarlo”.